Suscripción Revista

Suscribe a la revista Éticos y Sociedades: 35$/an



Punto Filosofía

A l ’ hora en que l ’ información va repentinamente más rápidamente que el tiempo de la reflexión, retrasan aquí sobre una selección de textos filosóficos y su alumbrado contemporáneo.

Tomemos el tiempo de pensar nuestros compromisos.

Ahí tienes un extracto de los Fundamentos de la metafísica de las costumbres d ’ Emmanuel Kant (2.o sección, traducido de l ’ alemán en Victor Delbos a partir de l ’ edición de 1792, Nathan, París, 1989, p. 56-60).

“Pero supuesto que haya algo incluido la existencia en sí mismo tenga un valor absoluta, algo que, como final en sí, podría ser un principio de leyes determinadas, esto es entonces en eso y en eso solamente que se encontraría el principio de un imperativo categórico posible, es decir, de una ley práctica. Ahora bien digo; el hombre, y en general todo ser razonable, existe como final en sí, y no simplemente como medio cuya tal o cual voluntad pueda utilizar voluntariamente; en todas sus acciones, tan en las él mismo que lo conciernen que en las que se refieren a otros seres razonables, debe siempre considerarse al mismo tiempo como final. Todos los objetos de las inclinaciones sólo tienen un valor condicional; ya que si las inclinaciones y las necesidades que derivan no existían, su objeto estaría sin valor.

Pero las inclinaciones mismas, como fuentes de la necesidad, tienen poco así un valor absoluto que les da el derecho desearse para ellas mismas, que, bien más bien, en plenamente liberase debe ser el deseo universal de todo ser razonable. Así el valor de todos los objetos que acción nuestra debe adquirir es siempre condicional. Los seres de los que la existencia depende, para ser sinceros, no de nuestra voluntad, sino de la naturaleza, no tienen sin embargo, cuando son seres desprovistos de razón, que un valor relativo, la de medios, y por esta razón se los nombra de las cosas; al contrario, los seres razonables se llaman de las personas, porque su naturaleza ya los designa como finales en sí, es decir, como algo que no puede ser empleada simplemente como medio, algo que por lo tanto ya limita toda facultad de actuar como nos parezca (y que es un objeto de respeto). No son pues allí finales simplemente subjetivos, cuya existencia, como efecto de nuestra acción, tiene un valor para nosotros: son finales objetivos, es decir, cosas cuya existencia es un final en sí mismo, e incluso un final tal como no puede ser sustituida por ninguna otro, al servicio a las cuales los finales objetivan deberían ponerse, simplemente como medios. Sin eso, en efecto, no se podría encontrar nunca nada que tuvo un valor absoluto. Pero si todo valor fuera condicional, y por lo tanto contingente, sería completamente imposible encontrara que la razón un principio práctico supremo.

Si pues hay un principio práctico supremo, y respecto a la voluntad humana un imperativo categórico, es necesario que sea como, por la representación de lo que, siendo un final en sí, es necesariamente un final para todo el hombre, él constituye un principio objetivo de la voluntad, que por lo tanto pueda servir de ley práctica universal. Ahí tienes el fundamento de este principio: la naturaleza razonable existe como final en sí. El hombre se representa necesariamente así su propia existencia; es pues en este sentido un principio subjetivo de acciones humanas.

Pero cualquier otro ser razonable se presenta también así su existencia, en consecuencia del mismo principio racional que vale también para mi; es pues un principio al mismo tiempo objetivo cuyos deben poder deducirse, como uno principio práctico supremo, todas las leyes de la voluntad. El imperativo será pues éste: Actuados de modo que ti tratas la humanidad tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro siempre al mismo tiempo como un final, y nunca simplemente como un medio.”

      Su cesta: item (s)

    En el número de
    Mayo de 2012



    Boletín de información
    Su nombre:
    Su correo electrónico:

    ¡Sostienen!

    Éticas y Sociedades no son afiliadas ningún partido político, ninguna ONG en particular u otro grupo de presión que sea. No vacilan ya, suscriben desde ahora a nuestra revista y permitirá a una prensa independiente existir.

     
       


    traducteur site internet

    Rueda en línea